La apariencia natural de un implante se consigue mediante el uso de materiales como la porcelana o el zirconio, que imitan con precisión la translucidez y el brillo del esmalte original. Cada corona se fabrica de forma personalizada, ajustando su tamaño, forma y color para que armonice perfectamente con los dientes adyacentes. Además, el especialista trabaja en el diseño de la encía para que el diente artificial parezca emerger de ella de manera natural, logrando que el implante sea estéticamente indistinguible del resto de la dentadura. Si tiene dudas, llámenos sin compromiso.